miércoles, 4 de julio de 2007

Sacré Blues

Sacré Blues: Un portrait iconoclaste du Québec
Autor: Taras Grescoe

Este libro fue para mí una guía sumamente útil para conocer las particularidades de la provincia de Québec, un amigo que ya vivía en Canada me lo envió a México seis meses antes de recibir el visado de la embajada.
Lo devoré con avidez y gracias a esta lectura muchas características únicas de esta bella provincia no me eran totalmente desconocidas y en cierta medida facilitaron nuestros primeros contactos.

Dos años después de haber llegado lo volví a leer, después de ya haber tenido la experiencia de convivir con los quebecos frente a frente. Esta relectura fue totalmente distinta y muy enriquecedora.
Se los recomiendo ampliamente, no tiene desperdicio, SacréBlues es un texto básico y necesario para los inmigrantes que ayuda mucho a comprender esta sociedad donde nos estamos integrando.

Hace un año frente a un grupo de amigos y conocidos hice una exposición para el grupo cultural ‘Circulo sin Fronteras’ sobre este libro, agrego aqui algunos fragmentos de esa presentación:

“SacréBlues es un texto ágil de fácil lectura, muy divertido y completo que presenta de forma a veces general, a veces muy detallada los principales aspectos y tendencias de la sociedad quebeca de nuestros días. El autor se acerca a la realidad quebeca desde un punto de vista positivo, amistoso, comprensivo, respetuoso, balanceado y MUY objetivo.
Podemos conocer las filias y fobias de los quebecos, las líneas que separan a sus comunidades étnicas y lingüísticas.


Del intenso mestizaje inicial de los colonizadores franceses con los grupos indígenas, de las oleadas de inmigrantes escoceses, irlandeses, judíos, americanos leales a la corona inglesa, italianos y tantos otros grupos que conforman la población actual.
Desmitifica y asevera que el quebeco ‘pure laine’ simplemente no existe, todos son resultado de una larga integración cultural y genética.
Nos habla de los desgastantes y desgarradores referéndum, de separatistas y federalistas de la sociedad distinta, de la ‘nacion’ quebeca, de la capital nacional. Porque el concepto “Canadá” es difícil de aceptar, cuales son los rencores históricos, (reales e imaginarios) que recuerdan y nunca olvidan los quebecos francófonos.
Nos presenta en sus páginas la crisis de Octubre (1970), los secuestros, los bombazos terroristas, los asesinatos políticos del FLQ (Front de Liberation du Quebec), del rechazo y vergüenza general de la población contra la violencia de esos días.

En detalle nos habla de la famosa ‘Revolución Tranquila’ que ocurrió en los años 60’s, que transformó de manera radical la forma de ser y actuar en estas tierras nórdicas.
La Iglesia Católica dejo de ser la institución central, abrumadora y restrictiva qué fue durante más de 350 años.
Estaban más de cien años atrasados, ¡en 1960 no existía el registro civil! (solo la fe de bautizo), no había hospitales ni escuelas públicas (solo religiosas), no había educación laica ni separación Estado-Iglesia, no existían los ministerios de Salud ni de Educación. Las mujeres no podían votar, ni tener propiedades, abrir cuentas de cheques solas, eran legalmente menores de edad. No era legal el divorcio, ya no digamos el aborto.
Las grandes transformaciones que realizó Benito Juárez en México en el siglo XIX tardaron un siglo en ser implementadas en la provincia de Québec.

Pero en una década Québec dio un salto fenomenal, se instaló de golpe en el siglo XX y se volvió en muy poco tiempo en una sociedad moderna y democrática, plural, respetuosa.
Dejaron atrás la época autoritaria del primer ministro Duplessis que llaman ‘Le Grand Noirceur’
Las iglesias se vaciaron, la gente dejo de tener hijos, se casan poco (puros ‘choms’ y ‘blondes’) y se divorcian mucho.

Obviamente un cambio tan drástico en tan poco tiempo generó problemas colaterales, similar al famoso ‘Destape’ que se vivió en España después de la muerte del dictador Franco, cuando se restableció la democracia en la península Ibérica.


Tambien Grescoe nos describe el clima y como el crudo invierno ha definido por siglos la idiosincrasia Quebeca, porque la famosa canción ‘Mon Pays c’est l’Hiver’ toca un punto central.
El omnipresente invierno canadiense: lo viven, lo cantan, lo reverencian… lo odian! ”



Existe también la versión original en inglés titulada:
Sacre Blues: An Unsentimental Journey Through Quebec

2 comentarios:

ricardo dijo...

parece interesante el libro.

Mon pays c'est l'hiver..... creo que casi todos los canadienses deberian cantarlo. Por algo todas estan tan abrigaditos con la frontera estadounidense, como si tuviesen frio.

Bye

Arturo dijo...

Bienvenido al blog Ricardo,

El libro es bueno, como la Guide Michelin cuando vas a Paris.
En muchas bbliotecas en Quebec lo tienen y en las librerias lo colocan en la seccion de VIAJES.
Arturo